Definición de Competencias clave
Las ocho competencias clave son los aprendizajes esenciales que fija la LOMLOE desde Infantil hasta Bachillerato: qué significa cada una, de dónde vienen y cómo se evalúan en Andalucía.
¿Qué son las competencias clave?
Las competencias clave son los aprendizajes que la normativa considera imprescindibles para que el alumnado avance con éxito en su formación y pueda afrontar los retos de su entorno y del mundo. No son asignaturas: cada una combina conocimientos, destrezas y actitudes, y se trabaja desde todas las áreas y materias. En España son ocho y están en la base del currículo desde Infantil hasta Bachillerato.
Un ejemplo: una alumna de 5.º de Primaria prepara una exposición sobre el reciclaje en su barrio: busca información fiable, hace un gráfico y lo explica a la clase. No está «haciendo Lengua» o «haciendo Ciencias»: está usando a la vez la competencia lingüística, la digital, la matemática y científica y la ciudadana.
¿Cuáles son las ocho competencias clave?
Los reales decretos de enseñanzas mínimas recogen las mismas ocho en todas las etapas. Cada una tiene una sigla que verás en programaciones e informes:
- Competencia en comunicación lingüística (CCL). Entender y producir mensajes orales y escritos con corrección y sentido crítico. Ejemplo: escribir un correo para pedir información sobre una actividad.
- Competencia plurilingüe (CP). Usar varias lenguas para comunicarse y valorar la diversidad lingüística. Ejemplo: seguir en inglés las instrucciones de un juego.
- Competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería (STEM). Razonar con números y datos, investigar con método y diseñar soluciones. Ejemplo: comprobar con un experimento por qué se oxida un clavo.
- Competencia digital (CD). Usar la tecnología de forma segura, crítica y responsable. Ejemplo: detectar un bulo o citar de dónde sale una imagen.
- Competencia personal, social y de aprender a aprender (CPSAA). Conocerse, gestionar las emociones, cuidar la salud, cooperar y saber organizar el propio aprendizaje. Ejemplo: planificar la semana de exámenes o pedir ayuda cuando algo no sale.
- Competencia ciudadana (CC). Convivir, conocer derechos y deberes y participar de forma responsable en la vida común. Ejemplo: debatir en asamblea las normas de la clase.
- Competencia emprendedora (CE). Convertir ideas en proyectos que aporten valor a otras personas. Ejemplo: organizar un mercadillo solidario y llevar sus cuentas.
- Competencia en conciencia y expresión culturales (CCEC). Comprender y valorar el patrimonio y expresarse a través del arte. Ejemplo: explicar qué transmite un monumento de la ciudad o representar una pequeña obra de teatro. (La normativa andaluza la llama «conciencia y expresiones culturales».)
De dónde vienen: Europa, la LOMLOE y Andalucía
La Recomendación europea de 2018
El origen es la Recomendación del Consejo de la Unión Europea de 22 de mayo de 2018 relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente, que sustituyó a la de 2006. Define cada competencia como una combinación de conocimientos, capacidades y actitudes. España adaptó sus ocho competencias: por ejemplo, la «competencia en lectoescritura» europea es aquí comunicación lingüística, y la «multilingüe», plurilingüe.
La LOMLOE y los reales decretos
La Ley Orgánica 2/2006 de Educación, en la redacción que le dio la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020), define el currículo en su artículo 6 como el conjunto de objetivos, competencias, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación. El Gobierno fija las enseñanzas mínimas de cada etapa:
- Infantil: Real Decreto 95/2022, que adapta las competencias a una etapa globalizada y basada en el juego.
- Primaria: Real Decreto 157/2022 (artículo 9), con descriptores para el final de la etapa.
- ESO: Real Decreto 217/2022 (artículo 11).
- Bachillerato: Real Decreto 243/2022 (artículo 16), cuyos descriptores profundizan en los de la enseñanza básica.
El Perfil de salida
El Perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica concreta qué grado de desarrollo de las competencias clave se espera al acabar la ESO. El Real Decreto 217/2022 lo convierte en el referente último de la evaluación. Se desglosa en descriptores operativos, frases concretas con códigos como CCL1 o STEM2 que describen lo que el alumnado debe saber hacer.
El desarrollo en Andalucía
La Junta desarrolló estas normas con los Decretos 100, 101, 102 y 103/2023, de 9 de mayo (Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato), y con las órdenes de 30 de mayo de 2023 de cada etapa. Andalucía añade perfiles intermedios: un Perfil competencial al final de cada ciclo de Primaria y otro al terminar 2.º de ESO, para que el progreso sea gradual.
Competencias clave, competencias específicas y saberes básicos
Cuatro piezas del currículo que conviene no mezclar, con un ejemplo de Matemáticas de 1.º de ESO:
| Elemento | Qué es | Ejemplo |
|---|---|---|
| Competencias clave | Las ocho comunes a todas las etapas y materias | STEM, comunicación lingüística |
| Competencias específicas | Lo que el alumnado debe saber hacer en cada área o materia; enlazan el Perfil de salida con los saberes | Resolver problemas cotidianos con estrategias matemáticas |
| Saberes básicos | Conocimientos, destrezas y actitudes de la materia (lo que antes se llamaba contenidos) | Fracciones, porcentajes, proporcionalidad |
| Criterios de evaluación | El nivel de desempeño que se espera y que se comprueba | Calcular un descuento en una factura y explicar el proceso |
La cadena funciona así: los saberes básicos se movilizan para desarrollar las competencias específicas; estas están vinculadas a los descriptores operativos; y esos descriptores conforman las competencias clave. Por eso los criterios de evaluación son la pieza que lo conecta todo con la nota.
¿Cómo se evalúan las competencias clave?
No se examina «la competencia digital» como una asignatura. El profesorado evalúa los criterios de evaluación de su materia, que miden el grado de logro de las competencias específicas. Como estas están ligadas a los descriptores operativos, el equipo docente puede deducir de ahí el grado de adquisición de cada competencia clave.
Las órdenes andaluzas de 30 de mayo de 2023 piden evaluar preferentemente mediante la observación continuada y con instrumentos variados: rúbricas, portfolios, exposiciones orales, cuestionarios o pruebas. También fomentan la autoevaluación y la coevaluación. Todos los criterios de una misma competencia específica pesan lo mismo, y la evaluación inicial nunca puede reducirse a un único examen.
El escenario donde todo esto ocurre es la situación de aprendizaje: un conjunto de actividades conectadas, en un contexto concreto, para que el alumnado desarrolle las competencias específicas (artículo 7 del Decreto 102/2023). La información que se recoge sirve para corregir el rumbo a tiempo, que es la idea de la evaluación formativa.
Qué significa para las familias
El boletín de notas
En Andalucía el boletín sigue mostrando una calificación por área o materia: Insuficiente (1 a 4), Suficiente (5), Bien (6), Notable (7 u 8) y Sobresaliente (9 o 10). Lo que cambia es de dónde sale: se fija a partir de los criterios de evaluación.
Dónde aparecen las competencias
- Primaria: al final de cada ciclo, el tutor o la tutora emite un informe sobre el grado de adquisición de las competencias clave, con las medidas de refuerzo que hagan falta. Al acabar la etapa hay un informe final.
- ESO: cada curso termina con un consejo orientador que incluye un informe sobre el grado de adquisición de las competencias y una propuesta para el curso siguiente.
- Materias suspensas en ESO: el profesorado entrega un informe con las competencias específicas y los criterios no superados.
- Título de ESO: lo obtiene quien, a juicio del equipo docente, ha adquirido las competencias clave del Perfil de salida y alcanzado los objetivos. Al terminar la etapa, todo el alumnado recibe una certificación con los años cursados y su nivel de adquisición de las competencias.
En el día a día
Veréis más proyectos, exposiciones y trabajos en equipo, y rúbricas que explican qué se valora. En la ESO, el profesorado debe explicar al alumnado los criterios de evaluación al comenzar el curso. El proyecto educativo de centro fija cómo pueden las familias pedir aclaraciones sobre la evaluación (en la ESO, a través de la tutoría). En casa ayuda cambiar la pregunta: además de «¿qué has sacado?», «¿qué tenías que demostrar?».
Confusiones habituales
«Cada competencia es una asignatura»
No. El anexo del Decreto 102/2023 lo dice expresamente: no hay jerarquía entre las competencias ni corresponden en exclusiva a una sola materia. La lingüística se trabaja en Matemáticas al leer un enunciado, y la STEM en Geografía al interpretar un climograma.
«Competencias significa menos contenidos»
Tampoco. Los saberes básicos siguen ahí, porque sin conocimientos no hay competencia posible: para debatir sobre el cambio climático hay que saber qué es el efecto invernadero. Lo que cambia es el énfasis en usar lo aprendido en situaciones reales, no solo en reproducirlo.
Preguntas frecuentes
¿Se pone nota a cada competencia clave?
No con un número en el boletín. Las notas numéricas son por área o materia; el grado de adquisición de cada competencia se recoge en informes como el de final de ciclo en Primaria o el consejo orientador en la ESO.
¿Se trabajan igual en Infantil que en Bachillerato?
Son las mismas ocho, pero con distinto nivel de exigencia. En Infantil se adaptan a una etapa globalizada y basada en el juego; en Bachillerato la evaluación es diferenciada por materias y los descriptores amplían los de la ESO.
¿Cómo podemos ayudar desde casa?
Con tareas corrientes que piden pensar: ajustar las cantidades de una receta, planificar una salida con su presupuesto o comprobar juntos si una noticia es cierta. Cada una moviliza varias competencias a la vez.
En resumen
Las competencias clave son ocho aprendizajes esenciales, de origen europeo, que la LOMLOE sitúa en el centro del currículo y que Andalucía concreta en sus decretos y órdenes de 2023. No sustituyen a las asignaturas ni a los contenidos: les dan un propósito. Se evalúan mediante los criterios de cada materia y pesan en los informes, en la promoción y en el título de ESO.
